El chocolate es un producto derivado del cacao. Al principio se consideró un alimento exótico y, por lo tanto, reservado a las clases acaudaladas. No es hasta finales del s. XIX que su consumo se extiende a todas las sociedades y logra la gran popularidad que tiene hoy en día. El cacao llegó a Europa a principios del s. XVI, procedente de tierras americanas. Su origen y su historia están ligados a la mitología de los pueblos mayas y aztecas.

 

 

La primera cultura que cultivó el cacao fue la maya, hace más de 2.000 años. El cacao era para los indígenas un alimento de origen divino. Con él se elaboraba una bebida, el xocoatl (del nahuatl, xoco, amargo y atl, agua). Los ingredientes (cacao, agua y especias como la vainilla, la pimienta y el chile) se batían y se espesaban con harina. Se tomaba fría y vertida para conseguir una espuma abundante.

 

Aunque parezca increíble, Cristóbal Colón fue el primer europeo que descubrió el chocolate... ¡y no lo supo!.En efecto, el 30 de Julio de 1502, Cristóbal Colón echó anclas frente a la isla de Guanajo, en las cercanías de América Central.

Se acercó a él una majestuosa piragua con un jefe azteca que ofreció a los blancos hermosas armas, tejidos y también unas curiosas almendras.

Le explicó a Colón que eran muy importantes para ellos, ya que constituían la moneda del país y, además, permitían preparar una bebida muy apreciada por los indígenas.